La polémica con el subsidio + 52 y las reformas "Delorean"

Hace unos pocos días hubo un cierto revuelo en la prensa a propósito de la reforma del subsidio para mayores de 52 años, introducida por el RDL 8/2019. Según el análisis periodístico, la tramitación del subsidio se encuentra paralizado debido a las «lagunas» y la «redacción apresurada» del Real Decreto-Ley, aunque también reconoce que ha habido una avalancha de peticiones desde su entrada en vigor, 56.000 solicitudes, según fuentes periodísticas. Tal ha sido la situación, que el propio Ministerio se ha visto obligado a publicar una nota de prensa aclaratoria.

Se me ocurre que podría ser un ejercicio interesante aplicar un "legal ckeck", que nos permita corroborar hasta qué punto el contenido se ajusta a la realidad jurídica y, de paso, repasar qué cambia la reforma de éste subsidio.

Delorean, Coche, Máquina Del TiempoEn primer lugar, debe destacarse que la reforma operada en el subsidio por el RDL 8/2019 podría denominarse como "Reforma Delorean" pues, como el coche del joven de la famosa película de los 80, nos transporta en el tiempo hasta el año 2012 y, en algunos casos, incluso, hasta 1989. En efecto, los cambios introducidos se limitan a deshacer el recorte operado por el RDL 20/2012 y, sobre todo, por el RDL 5/2013. Sin lugar a dudas que hay que dar la bienvenida a toda recuperación del terreno pérdido en materia de protección social, pero a la vez hay que subrayar que se ha perdido una oportunidad para introducir novedades que mejoraran el subsidio.

Desde esta perspectiva, en segundo lugar, sorprenden algunos de los problemas que se mencionan en el artículo, pues no habiendo novedades, no puede haber problemas nuevos. Entre estos casos se mencionan los derivados de la supresión del requisito de las rentas familiares, cuando éste fue eliminado por la STC 61/2018. Hace ya un año que el SEPE dictó una instrucción para aclarar cómo debía aplicarse la sentencia. La reforma se limita a "positivizar" lo que hace ya tiempo es una realidad jurídica.

En tercer lugar, también se citan dificultades con el cómputo recíproco de cotizaciones de otros regímenes y, en particular, del RETA, en lo que hace al período de carencia exigido para la jubilación y el desempleo. Lo cierto es que el RDL 8/2019 no ha introducido tampoco ninguna novedad a este respecto, por lo que deberán seguir aplicándose las mismas reglas que veníamos aplicando desde hace años. A saber, en el primer caso, las normas relativas al cómputo recíproco de cotizaciones (STSJ Andalucía 01-10-2009); en el segundo, la imposibilidad del cómputo porque las prestaciones por desempleo y cese de actividad no son equivalentes (art. 12.3 RD 1541/2011).

Por último, también se menciona que plantea dudas si se puede acceder al subsidio a través de la RAI. La conclusión es la misma que en el apartado anterior. El Real Decreto-Ley no ha introducido cambio alguno a este respecto, lo cuál es una pena porque lo cierto es que existen pocos motivos para, dada la configuración de este subsidio como una prestación de última oportunidad (cuando todo lo demás falla y, además, se tiene cierta edad), que no se pueda acceder una vez agotada la RAI  (como así se ha reconocido ya, además, la STS de 27 de marzo de 2019 -comentada aquí por el profesor Rojo-).

En suma, parece que los casos mencionados son más bien excepcionales y que, si hay "caos" en la tramitación del subsidio, éste pueda deberse al lógico incremento del número de solicitudes y a la escasez de personal en el SEPE, ámbas "contrareacciones" a los recortes sufridos y que ahora se revierten, porque novedades, novedades, más bien pocas.

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